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He decidido hacer el Camino de Santiago ¡Y ahora que sigue?

La mayoría de las personas, que ya han tomado la decisión de hacer el Camino o lo están pensando, lo primero que preguntan es acerca de la preparación física para el Camino. Que aspectos hay que tener en cuenta para escoger un buen par de zapatos, cual es la vestimenta adecuada, el morral que tamaño debería ser y así van surgiendo preguntas muy acordes a este tipo de aventura.

Son preguntas validas, y muy importantes, por cierto, ya que lo ideal es que estemos en buenas condiciones físicamente para recorrer el Camino de Santiago, sin embargo, se nos esta olvidando una parte muy importante que casi nunca tenemos en cuenta y es la preparación mental.

Hace unos días, en una conversación que tuve con una de mis compañeras de clase de Yoga, quien va a caminar con nosotros el próximo año, me estaba contando muy emocionada que ya había empezado a caminar pues quería ir muy bien preparada. 

Ese día no sabia si tomar un sendero especial de una sola vía ya que una vez empezara a recorrerlo debía de terminarlo y eran cerca de 5 kilómetros. No había caminado tanto de un solo recorrido y tenia dudas si lo podía hacer realmente. 

Cuándo me estaba contando, no llegué a pensar si ella tuviera o no el estado físico para terminar el sendero. Me enfoque en qué tanta determinación y voluntad podría ella tener para empezar a recorrerlo a sabiendas que solo tenia una opción y era caminar y caminar hasta llegar a su final. 

Mi respuesta, fue que no lo dudara, ya que yo sabia que contaba con la determinación suficiente para terminar el sendero. No importaba si sus piernas le iban a responder o no . Hay un dicho entre los maratonistas: «Cuando el cuerpo esta agotado, se corre es con la mente y el corazón no con las piernas». Así es el Camino!

Ahí fue cuando surgió para mi el tema central de esta entrada hoy al blog (¡Gracias Lina!) Si! debes preparar tus piernas, pies y cuerpo para hacer el Camino.

Entre más ejercitado estés, menos sufrirás ya que en algún momento del Camino afrontaras físicamente la dureza de las etapas. Y al mismo tiempo, también tendrás que buscar tu propia razón para seguir caminando kilómetros y kilómetros sin razón aparente.

Al final encontraras tu propia razón para seguir adelante y solo así identificarás cuan valioso es lo que vives y encuentras mientras caminas. El Camino es la máxima representación del Aquí y el Ahora. 

Entonces la siguiente pregunta sería….

¿Debo prepararme mentalmente para el Camino? 

Y mi respuesta, aunque no lo creas, es que tu puedes ir al Camino y no prepararte mentalmente. Si, en serio. Lo puedes hacer y no pasa nada. Pero de corazón te digo que estarías dejando pasar una oportunidad de oro para sacar el mayor provecho a esta experiencia y resetear ese disco duro que todos tenemos instalado en nuestro cerebro lleno de creencias limitantes, necesidades autoimpuestas, pensamientos negativos, verdades ocultas o intentando no pasar por encima de ellas rápidamente porque pensamos que así no nos hacen daño. Tenemos muchos archivos que no utilizamos y están ocupando espacio en nuestra mente, nos roban energía y por ende no nos permiten avanzar muchas veces de una manera mas fluida en nuestras vidas.

 

Basada en mi experiencia, intenté resumir cómo prepararse mentalmente para el Camino, para que sea una aventura enriquecedora en todos los sentidos

1. Identifica un propósito o una intención que quieras lograr en el camino. 

2. Si el punto anterior no lo tienes muy claro aun, haz una lista de intenciones sin fijarte si parecen banales o muy profundas. Deja pasar unos días y luego revísalas nuevamente, y descarta los que son similares o que involucran a otras personas para que se cumplan. Por ultimo, identifica el propósito que te llevaría a un siguiente nivel o va a hacer que muchas áreas de tu vida se transformen. 

3. También puedes identificar que situaciones en tu vida te están limitando o que quisieras buscar respuestas. Escríbelas sin intentar resolverlas. En el Camino tendrás el tiempo suficiente para pensar en ellas. 

4. Abre tu mente a salir de la zona de confort. Si, se que es un tema que parece lógico, pero se nos olvida totalmente. En algunos momentos del Camino vas a vivir incomodidades e incertidumbre.

5. Aprender a identificar las señales tangibles y espirituales. Para las primeras solo necesitamos ser un poco observadores, por ejemplo, ver las flechas amarillas o las conchas de vieira. Hay otras señales, las que no se ven y que se sienten como señales, como la historia de otro peregrino , un cartel con un mensaje, algo que te sucedió y te dejo una lección o un dolor en tu cuerpo. Esta apertura a ver señales en todo, es quizá la mas importante que puedas desarrollar en esta aventura.

6. Si vas acompañado, ten presente que el Camino es personal e intimo, y en algún momento necesitarás estar solo y en silencio . Porque ahi en el silencio, con el sonido de tus pasos, entras como en un trance hipnótico, te conectas con tu corazón y recibes mensajes valiosos.

7. Debes estar dispuesto a cuestionarte cosas y a mirar dentro de ti, aunque no te guste lo que veas

Pero volviendo a la historia de mi amiga, la determinación y voluntad de caminar con un propósito, te llevará a cruzar limites mentales mas que físicos y te darás cuenta que en el Camino de Santiago de Compostela, estarás entrenándote en como vivir tu vida en cada paso que das.

Y cuando regreses a casa, tu mente llegará muy bien entrenada en que los limites solo sirven para cruzarlos a diario y que al final puedes aguantar más de lo que piensas. ¿Lo máximo , no crees? 

Nos encantaría acompañarte a que recorras este camino, que vivas esta gran experiencia y descubras el Camino de Santiago, un verdadero viaje para el alma.  

Un abrazo

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